Sunday, November 20, 2016

Arrival: ¿Por qué estamos aquí?


Si vemos el iris del ojo humano muy de cerca es como un pequeño universo. Así es ‘Arrival’ (La Llegada), una película que habla sobre lenguaje y tiempo, dos grandes temas mostrados a través de un mensaje extraterrestre que debemos descifrar y la comunicación entre quienes habitamos el planeta Tierra, pero también de cómo eso nos afecta desde el microscópico lugar que ocupamos.

El primer contacto con la ciencia ficción de Denis Villeneuve (‘Prisioners’, ‘Sicario’) –se encuentra trabajando en la segunda parte de ‘Blade Runner’– plantea que el idioma que hablamos cambia nuestra forma de ver el mundo. Idea que nace de una inspiración literaria: el cuento corto ‘La historia de tu vida’ (Ted Chiang, 1998), una historia, en la superficie, sobre naves espaciales –o dispositivos de comunicación- que se instalan en diferentes continentes y cómo debemos encontrar una respuesta al ¿por qué están aquí?

En el caso de Estados Unidos –aunque se muestran, en segundo plano, otras realidades–, una lingüista (Amy Adams) y un físico (Jeremy Renner) serán el puente entre los visitantes y gobierno/militares, quienes no pueden dejar de pensar en una invasión. Vemos las inmensas naves, a los extraterrestres, el caos a través de las noticias y la inminente amenaza, pero no, no hay explosiones, ataques en masa ni discursos patrióticos.

Si hay que unir 'Arrival’ con otro título de la filmografía de Villeneuve, sería con la extraña ‘Enemy’ (2013), en la que jugó con el tiempo y entregaba pistas para armar un rompecabezas. Es decir, una forma de narrar que se asemeja al filosófico y emocional texto que fue adaptado por Eric Heisserer (‘Lights Out’), guionista que aportó extras que llevan a recordar a otros títulos del género, como ‘Interstellar’ (Christopher Nolan, 2014) y ‘Contact’ (Robert Zemeckis, 1997), pero también a ‘The Tree of Life’ (Terrence Malick, 2011).

Visualmente es un placer para los sentidos: el magnetismo y los matices de Adams (‘Batman v Superman’), quien transmite toda la fuerza y fragilidad a través de sus ojos; la bruma, las luces y sombras de la fotografía de Bradford Young (‘Selma’); la conmovedora banda sonora de Jóhann Jóhannsson (‘The Theory of Everything’), y el redescubrimiento de ‘On the Nature of Daylight’ de Max Ritcher (‘The blue notebooks’, 2004), tema elegido para el principio y final de la película.

Aunque en algunos minutos Villaneuve se ve en la obligación de explicar cosas, el juego narrativo de armar la historia encaja a la perfección para quienes aceptan el reto de resolverlo. Todo tiene sentido, desde traspasar la barrera del idioma, al rol de la memoria en nuestras vidas, la experiencia de una pérdida y la naturaleza humana. ¿Estamos preparados?